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Mononucleosis Infecciosa


  • La Mononucleososis infecciosa, "mono," "enfermedad del beso," la enfermedad de Pfeiffer y fiebre glandular son todos los términos popularmente usados para una enfermedad muy común causada por el virus Epstein-Barr (EBV).
  • El 50% de los niños se infectan por EBV antes de los 5 años, y hasta el 95% de la población adulta se encuentra infectada.
    (US data: CDC, Merck)


Diagnóstico de la Mononucleosis Infecciosa

Etiología: La Mononucleosis Infecciosa (MI) es una infección viral común. La causa principal de la MI (80% de los casos) es el virus Epstein-Barr (EBV) o el virus Herpes humano 4. El EBV pertenece a la familia herpesvirus. El término "mononucleosis" hace referencia a un aumento en un tipo especial de glóbulos blancos (linfocitos) en sangre en relación al resto de los componentes sanguíneos como consecuencia de la infección por EBV.

Epidemiología: el EBV es un virus muy común en todo el mundo, y los estudios muestran que hasta el 95% de la población de EEUU ha sido infectada con EBV en algún momento de su vida. La infección por EBV, especialmente si ocurre muy temprano durante la niñez, no siempre causa la enfermedad, y cursa muy frecuentemente de forma asintomática. Sin embargo, cuando la primera infección se produce durante la adolescencia o durante la juventud, la mononucleosis se desarrollará hasta en un 50% de los casos. La mayoría de las personas que han estado expuestas al virus de niños,  como resultado, han desarrollado inmunidad frente al virus.

Síntomas clínicos: La tríada característica de los síntomas es fiebre, dolor de garganta y linfadenopatías (inflamación de los glanglios linfáticos, especialmente en el cuello). Generalmente está presente la fatiga y puede continuar durante varios meses.

Transmisión: La mononucleosis infecciosa se transmite por contacto próximo de persona a persona. La saliva es el método principal de transmisión. La mononucleosis infecciosa toma su nombre común de "enfermedad del beso" de esta forma prevalente de transmisión entre adolescentes y jóvenes, y les afecta con mayor frecuencia entre los 15 y 17 años. Sin embargo, la infección puede desarrollarse a cualquier edad.

Diagnóstico: La mononucleosis infecciosa es diagnosticada principalmente mediante la observación de los síntomas clínicos, y la serología se usa para confirmar la infección por EBV. El diagnóstico de mononucleosis infecciosa debe de tener en cuenta otros patógenos como, citomegalovirus, Toxoplasma gondii, el virus de rubeola, el virus de paperas, HIV, hepatitis A y los virus de la gripe A&B, los cuales presentan signos y síntomas clínicos muy similares. También deberían tenerse en cuenta las causas no infecciosas de linfadenopatía (linfoma y leucemia), en particular cuando se asocia a una edad >40, sudores nocturnos y pérdida de peso.

Diagnóstico serológico de la Mononucleosis infecciosa: el diagnóstico serológico de la infección por EBV comprende una serie de pruebas no específicas como la detección de anticuerpos heterófilos, así como unas pruebas específicas para EBV relacionadas con la respuesta de anticuerpos en función del tiempo frente a varios antígenos producidos durante el ciclo de vida del virus.

Los antígenos tempranos (EA) se producen al comienzo del ciclo lítico, seguido por la expresión de antígenos de cápside viral (VCA) al mismo tiempo que el genoma viral. Durante el ciclo latente, los Antígenos nucleares de Epstein-Barr (EBNA) son sintetizados así como proteínas de membrana latentes (LMP) y EBER (short non coding ARN).

Durante la infección primaria, aparecen los anticuerpos heterófilos en el 60-80% de los casos, los anti-EA transitorios en el 70-80% de los casos, las IgG e IgM anti-VCA en el 100% de los casos.
Durante la fase de convalecencia, el 95% de los pacientes serán positivos para IgG EBNA, mientras que algunos de ellos nunca producirán anticuerpos anti-EBNA.

Consecuentemente, la mayoría de las pruebas serológicas más comúnmente usadas para diagnosticar la infección EBV detectan anticuerpos IgG e IgM anti-VCA, e IgG anti-EBNA. La interpretación de estos hallazgos serológicos permiten un diagnóstico de las fases específicas EBV como se muestra en la tabla incluida a continuación.

(La determinación de anticuerpos heterófilos y la detección de linfocitos atípicos puede apoyar el diagnóstico de laboratorio.)


 

Prevención: El periodo de incubación oscila entre 4 y 6 semanas. La duración de la enfermedad es variable, con la fase aguda que dura unas dos semanas. Para prevenir el contagio, debería evitarse besar y el contacto corporal estrecho con otras personas mientras se está enfermo.

Tratamiento: No hay tratamiento específico, tan solo el tratamiento de los síntomas. Se recomienda reposo y debería evitarse la actividad enérgica. La gran mayoría de las personas con mononucleosis infecciosa pueden esperar una total recuperación, y es muy raro tenerla de nuevo.